FILOSOFIA
El Deporte es ilusión desilusión, recompensa sacrificio, ocio profesión, amistad rivalidad, constancia perseverancia, cansancio recuperación, esfuerzo voluntad, meta sueño, responsabilidad compromiso, individualidad equipo, superación capacidad, convivencia integración, rutina diversión, reto objetivo, bienestar cuerpo mente, anonimato notoriedad, Pasión.
Podría añadir muchísimas palabras más que me ayudaran a definir que entiendo por deporte, pero lo puedo resumir con la última: para mí es Pasión. He tenido la suerte de llegar a trabajar en lo que más me gusta siguiendo mi vocación: la podología, y, como podólogo deportivo, maravillándome con la biomecánica.
Mi trabajo aporta un grano de arena más en el ámbito del deporte y se complementa con muchas otras disciplinas. Os lo explicaré con un ejemplo que ya he utilizado otras veces: en el supuesto que comparásemos el cuerpo humano con un coche diríamos que los pies son las ruedas, el calzado deportivo los neumáticos y el corazón el motor.
Los pies, como las ruedas, tienen la función de contactar con el suelo para dar estabilidad, amortiguación e impulso al cuerpo humano. El pie es el elemento anatómico que nos relaciona con el suelo ya menudo hace de intermediario entre las compresiones que recibe desde arriba en sentido descendente: rodilla, cadera, columna, y desde abajo en sentido ascendente: la respuesta del terreno.
Cuanto mayor sea la capacidad del pie para adaptarse a la tensión recibida por estas fuerzas de igual dirección pero de sentido contrario, mejor será el pronóstico en cuanto a lo que a funcionalidad y rendimiento deportivo se refiere.
Asimismo, hay que valorar el terreno por el que nos vamos a mover y así determinar qué tipo de neumático vamos a poner a nuestras ruedas, es decir, debemos elegir el calzado deportivo más adecuado al tipo de terreno. Esta elección tendrá una gran importancia a la hora de valorar todas las posibles lesiones que podamos sufrir.
Para terminar, sólo quería añadir que mi trabajo aporta bienestar, confort, salud y rendimiento. El deporte en sí aporta muchos valores inherentes que lo son también en la vida. Sencillamente es no tirar nunca la toalla: aprender a ganar ya perder, aprender a luchar contra los problemas y adversidades tanto a nivel deportivo como a nivel personal, emocional y profesional, saber de donde se viene y hacia dónde se quiere ir y siempre seguir el camino para llegar, sin olvidar las raíces, ni toda la gente que en silencio ayuda a hacer realidad el reto que uno se propone.